Borrachera de Miguel Poveda en el Teatro Real

9 May
Poveda en el Real. Deflamenco.com

Poveda en el Real. Deflamenco.com

Antes de empezar el ensayo de ayer por la mañana, Miguel Poveda se puso delante de sus 16 músicos y les dijo muy serio “quiero que lo demos todo, como si esta noche actuásemos en el Teatro Real”. Con esa responsabilidad y el gustazo que tiene para un flamenco “profanar” un templo clásico afrontó el cantaor una de las noches más importantes de su carrera. El resultado fue tal que las palmas por tangos que premiaban el esfuerzo del cantaor convirtieron  el Teatro Real en un Teatro Falla en Madrid.

No es que sea un artista poliédrico, es simplemente un ARTISTA que todo lo que hace rezuma elegancia, sabor y poderío. Poveda es un ser con estrella que no para de crecer. La presentación de ArteSano (Universal), el disco con el que volvía al flamenco, anoche en el Teatro Real fue, al final, un doblete en toda regla en el que la jondura ocupó una parte y esa copla, que tanto le ha dado, un final que nos llevó a las 2 horas y 40 minutos de concierto de una intensidad extenuante.

Comenzó Poveda copleando la soleá apolá, portentoso en los bajos, teatral y cercano como siempre para templar nervios y conquistar corazones. Cuando se lanzó a por la malagueña, el ayeo introductorio fue recibido con aplausos y aún no había lanzado la primera estrofa. Nunca visto. Las alegrías sacaron al escenario a un descubrimiento de bailaora, La Lupi, que, sin duda, tuvo mucho que ver con el éxito de la noche. Su papel discreto pero luminoso, colorido y variado es de los que se agradecen siempre.

La tarde se cuajaba con ritmo, con salidas y entradas de guitarristas (hasta cuatro). El más desconocido de ellos y probablemente el más joven, Jesús Guerrero, realizó falsetas a pecho descubierto en ese teatro emblemático con la seguridad y la limpieza como si las hiciese en su cuarto de estudio. Pero este ritmo que Poveda intentó darle a todo consciente de lo alargado de su propuesta y pendiente del DVD que se grabó sacrifica parte de la profundidad que algunos esperan de un cantaor líder. Se detuvo en la soleá, en la malagueña o en la seguiriya pero, en estos cantes, tiende a introducir sólo una letra de estos palos para pasar enseguida al abandolao (en el caso de ayer fandango de Lucena) o los cabales. Eso, que el público no iniciado agradece puede no contentar al aficionado de siempre. Especialmente jonda fue la minera dedicada al maestro Pencho Cros aunque, en estos momentos de recogimiento, sea difícil que el público pueda abstraerse de que una cámara va y viene haciendo traveling y de unas proyecciones que -aunque en el DVD quedarán maravillosas-  en algunos momentos distraían la atención. Canto mucho más: por tientos, tangos del Titi, sevillanas, fandangos por soleá,  cantiñas, la nana de Bernardo el de los Lobitos. Bailó mejor que nunca y habló claro y cercano. Todo, en una nota altísima.

El extraordinario evento de anoche constata que Miguel Poveda, ante las grandes citas, prefiere ser generoso a quedarse cortito. Así fue el concierto inaugural de la Bienal de 2010 en  la Plaza de La Maestranza de Sevilla donde supero las 3 horas y así fue el de anoche. Miguel, el “divino”, el “encanto” como no paraban de gritarle ayer, vive un momento dulce y no quiere defraudar a nadie. Por eso, un recital que quizá debió terminar con la impresionante bulería del Alfarero (y así lo entendió parte del público porque ya habían transcurrido casi dos horas desde el comienzo),  tuvo una segunda parte de regalo para aquellos fieles del Poveda que triunfa y que ha dado la vuelta a la copla. No lo digo yo, lo dice la maestra Martirio que de esto sabe un rato. Dicho esto, si el cantaor puso a la gente en pié, el cantante no lo fue menos y con la copla terminó de desmelarse y de rematar la faena.

Y cuando los flamencos povedianos se incomodaban porque parecía que el remate de la noche llegaba lejos de la silla de enea y los copleros cantaban victoria, el artista mezcló las armonías del piano de Amargós con el compás de las cuerdas de Bolita para trazar un recuerdo en tierra de todos a Enrique Morente. La apoteosis fue tal que si Plácido Domingo andaba por el Teatro preparando el Cyrano de Berqerac que mañana tiene que interpretar, puede que se lo esté pensando  ; – ) .

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5 comentarios to “Borrachera de Miguel Poveda en el Teatro Real”

  1. Rocio Hellin mayo 9, 2012 a 5:08 pm #

    Parece una noche preciosa la que describes, compraré le DVD sin duda. Miguel Poveda parece mas coplero que flamenco desde hace un tiempo, una letra solo de los cantes grandes para pasarse a los abandolaos dice mucho, pero tambien dice la Minera a mi paisano Pencho Cros, por algo Miguel ganó la merecida Lampara Minera en La Union. Sevillanas, fandangos, cantiñas o alegrías… yo que soy flamencolica hubiese preferido una Toná o Martinete, un Romance o algo que expusiera su alta sabiduria, voz y arte… Hay que hacer un espectaculo para todos los gustos, supongo que fue asi. Me alegro de que el flamenco llene esos rincones explendidos de Madrid, conquistando el corazon de todos los presentes. Un saludo, y gracia al maestro Poveda, por proponer, disponer y hacer.

  2. Ángeles Castellano mayo 10, 2012 a 7:53 am #

    Muchas gracias por la crónica, para los que no pudimos estar. Por lo que leo, quiso gustar a todos… Qué tarea titánica, esa. Saludos flamencos!

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